"Angelario. Mónica Morán poesías" se ha añadido a tu carrito.
ESP/ENG

Angelario. Mónica Morán poesías

Mónica Morán

A partir de la lectura pública de poemas donde muchos, por primera vez escucharon los excelentes textos de Mónica Morán que estaban inéditos, la Vicerrectora de la Universidad Nacional del Sur, a cargo de la Subsecretaría de Derechos Humanos de esta casa, Lic. María del Carmen Vaquero, ofreció editarlos como acto de justicia reparadora.

Aquel gesto movilizó las fuerzas entusiastas de quienes habían -durante años- preservado y atesorado aquellos textos, de quien transcribió cuidadosamente los poemas, de quienes escribieron los prólogos que resumen la historia de esa vida tronchada por otro crimen de la dictadura.

Por el prólogo de Ana Vidal, conoceremos la trayectoria de Mónica Morán como actriz, como titiritera, como docente, como militante y poeta.

A trvés del texto de los poetas Mario Ortiz y Omar Chauvie nos adentraremos en el poemario porque ellos trazan una lectura del volumen, que supuso «ubicarlo dentro de las coordenadas políticas y estéticas de su época y a partir de allí, señalar los puntos de confluencia tanto como las inflexiones que hacen de Morán una voz con modulaciones propias y origianles».

Esta edición, como proponen las palabras liminares, «repara un hueco que en nuestra literatura dejó el terrorismo de Estado, con el silencio como continuidad del miedo», pero pretendemos, con este acto que le gana a la muerte y a la desmemoria, que de algún modo -seguramente- también repare el tejido social.

Serie:Extensión
Fecha de publicación:
Cantidad de páginas:
Dimensiones:
ISBN:
SKU: N/D Categorías: ,

Sobre la

autora

Mónica Morán
Nacida en Bahía Blanca, fue alumna del Colegio María Auxiliadora y se formó como maestra. En 1971 se incorporó al teatro Alianza, la más dinámica agrupación teatral de la Bahía Blanca de aquellos años, que vivía aquel entonces un intenso proceso de transformación que los llevaría al desarrollo de un teatro que ellos llamaron "clasista" y que los hizo abandonar el trabajo de sala y de escritorio para imbuirse en forma radical en la investigación histórica, la creación colectiva y las prácticas de un teatro de barricada. Mónica trabajaba en Villa Nocito y hacía tiempo allí mismo realizaba murales y otras intervenciones junto al pintor Teodo Benítez, y poco tiempo después se integró a las filas del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Fue esta vocación militante la que la llevó a dejar atrás su participación en Alianza y trasladarse a Neuquén, donde c ontinuó con su labor como maestra y participó en el proceso de creación de la Universidad Nacional del Comahue, al tiempo que, dentro del PRT asumió el rol de responsable de célula bajo el seudónimo de Ángela. Cuando en 1975, y en el contexto de derechización del tercer gobierno peronista, el interventor  Remus Tetu se hizo cargo del control de aquella universidad, el margen de maniobra para Mónica se hizo cada vez más estrecho, lo que determinó su regreso a Bahía Blanca. Sin abandonar su militancia política, retomó aquí su contacto con el teatro Alianza y fue en su sala en la que comenzó a desarrollar una vocación que conoció en Neuquén junto a Roberto Espina: el teatro de títeres. Se encontraba construyendo un retablo y diseñando sus personajes cuando fuerzas del V Cuerpo de Ejército la secuestraron frente a otros integrantes de la agrupación teatral y la trasladaron al Centro Clandestino de Detención "La Escuelita", situado en dependencias de dicha institución. La fecha de este episodio, 13 de junio de 1976, no fue casual: días antes y después sufrieron la detención forzada varios de sus compañeros de célula en la Universidad de Comahue, entre ellos Pedro Maidana, con quien  fue sometida a un careo en el Centro Clandestino, y quien durante el juicio desarrollado en Bahía Blanca recientemente reivindicó la figura de Mónica por su entereza militante.

Otros

libros de la

serie